Otro reto más de "Color y Sabor de Temporada". Este mes de marzo debemos elegir entre cebolleta y pistachos.

No tenía ninguna duda al decidirme por uno de los dos ingredientes. Me gustan mucho los frutos secos y han ganado los pistachos por goleada.
Mirando un poco entre recetas que tunear e ideas que me podían venir bien, entre apuntes y apuntes para un examen que tengo en breve y, con la disculpa que me había ofrecido a cocinar un poco para el cumpleaños de mi madre, surgió este bizcocho.
Vamos con la receta.
INGREDIENTES
- 125 gr de mantequilla
- 120 gr de azúcar blanquilla
- 220 gr de harina
- 1 yogur natural sin azúcar (limón, soja..)
- 1 sobre de levadura para repostería
- 100 g de fresas
- 110 gr pistachos
- Ralladura de 1 limón
- Zumo de 1 limón y de 1/2 naranja
- 4 cucharaditas de miel de romero
- mantequilla para el molde
PREPARACIÓN
Lo primero, como siempre, precalentar el horno a 180º C.
En una bol mezclar la mantequilla a temperatura ambiente, en pomada mejor, con el azúcar. Puede hacerse con la batidora de varillas, pero teniendo en cuenta que empecé a cocinar a las 8:30 de la mañana de un domingo, entenderéis porque he usado la varilla manual. No quería que los vecinos me tiraran la puerta abajo...
Cuando esté bien mezclado añadir los huevos, uno a uno, sin dejar de batir. Rallar la piel de un limón. Cuidado con la parte blanca de la piel, que amarga. Añadir el zumo de la mitad del limón y el yogur. Mezclar.
Añadir la harina y la levadura a la mezcla anterior, previamente tamizadas. Seguir mezclando con las varillas o con una espátula hasta que quede una mezcla homogénea.
Separar 60 gr. de pistachos pelados y los machacamos un poco. Yo los puse dentro de un trapo y les di un par de golpes suaves con el rodillo, o simplemente con el cuchillo de hoja ancha, machacar un poco, o como quieras vamos. Añadir los pistachos. Mezclar para que queden bien repartidos. Cortar las fresas en trozos, añadir y mezclar con cuidado. Mejor si las fresas no están maduras, para que no se deshagan al remover.

Encamisar un molde con mantequilla abundante. No he añadido harina. En este caso, he utilizado papel de hornear, cortado en las esquinas, para poder desmoldar con más facilidad el bizcocho. Se queda pegado en con la mantequilla y así no se mueve.
Verter la mezcla en el molde. Como no quería que se vieran las fresas por encima, con mucho cuidado he introducido las que estaban en la superficie.
Hornear durante 40 minutos a 180º C, más o menos, arriba y abajo. Probar 5 minutos antes, con un palillo, por si acaso. Todo depende del tipo de molde y el grosor que tenga el bizcocho y del horno, claro.
Pasado el tiempo de horneado, dejar enfriar sobre una rejilla.
Yo hice lo siguiente. Dejar unos 10 minutos dentro del molde. Seguido desmoldar con ayuda del papel y dejar sobre la rejilla hasta que esté casi frío.
Yo hice lo siguiente. Dejar unos 10 minutos dentro del molde. Seguido desmoldar con ayuda del papel y dejar sobre la rejilla hasta que esté casi frío.
Mientras enfría, preparamos el almíbar. En un cazo ponemos el zumo de 1/2 naranja hermosa o una pequeña, el zumo de la otra mitad del limón, las 4 cucharaditas de miel y el resto de los pistachos un poco machacados, pero no mucho para que no se hagan polvo, que queden bastante enteros. Calentar hasta que empiece a hervir.
Volver a colocar el bizcocho dentro del molde y con un palillo hacer unos orificios. Verter el almíbar con pistachos sobre el bizcocho.
El resultado es un bizcocho sabroso, un poco húmedo y jugoso, muy jugoso.
Quizás debería haber echado más miel al almíbar para que los pistachos no pareciera que tenían vida propia, pero así y todo, estaba bien bueno.
Poner la cafetera en marcha y os espero por aquí para que me contéis que os ha parecido este dulce.
Nos encontramos en la próxima receta.
















































